vuelvo a casa
con el niño
interior
y he descubierto que
le gusta reír
pero reír a
carcajadas y sonreír continuamente
y seguramente muchas
otras cosas
que voy a ir
descubriendo poquito a poco,
no hay prisa, que
queda mucha vida, campeón.
A nuestra Erika chamán
solo le faltaron unas calabazas musicales
porque debajo del
gran tipi practicó magias ancestrales
y fuimos a la tribu
a través de legendarios caminos
que están anclados
en el tiempo infinito.
Recibí tanto y vuelvo con las manos tan
llenas
que voy a necesitar
varios cofres para guardar todo esto.
Aquí tengo montones de
sentimientos
y sensaciones todos
queriendo buscar palabras.
Todos queriendo participar
todos queriendo ser
príncipes y primeros.
Te dije que te quiero?
Cuando
vuelvas a repartir magia avísame
No soy de
padmassanas
ni de perforar columelas
mis yogas son íberos
raza guerrera y solduria
que todavía acude a la llamada
cuando la danza de los pies
ejercita las raíces.
Hay
puntos de encuentro
entre nosotros y ellos
puertas
estelares
en los espacios que compartimos
en otros
tiempos distintos.
Somos viajeros
construimos naves de
ilusión
para ser nosotros mismos
y nuestra capitana
timonel
rumbo a los ancestros
nos dibujó sonrisas de
luz.
El grito de batalla era la risa feliz
y aún resuena
en mí
con todos los dientes
la euforia de Erika
a
golpe de remo.
Y conseguimos bandera
en la regata
celeste.