En los paraísos lo bueno abunda
y lo malo es necesario en su pizquita.
En los infiernos también hay pizquita.....
pero para no perder la esperanza
de que todo será mejor.
Vivimos en esta Tierra
donde el yugo del gran engañador
nos dice que lo bueno es malo
y lo malo una bendición.
El mastuerzo saborea ensaladas
y en la huerta sale a patadas
la olivarda es maravillosa
y no hay cuneta que se le resista
el sol es fuente de vida
y sale todos los días
el mar está lleno de agua
con sal que nunca se acaba
la Tierra llena de ríos
y fuentes de agua dulce
y van las almas humanas
persiguiendo entelequias infernales.
Lo bueno nos inunda
y Nicolás es la edelweis al fin hallada
