El frente proruso ucraniano no se enteró, y dejó pasar los barcos que recorrieron el mar Negro para cruzar el Bósforo, y nadie sabe si pasaron por Mesina o por Libia, pero llegaron a Cartagena donde Mariano Rajoy en persona esperaba a toda la delegación para hacer el recuento y peso de monedas y lingotes. La operación les ha llevado casi un año, constatando pieza a pieza la calidad de los materiales. Esto ha sido costoso porque por ejemplo, con las prisas, los ucranianos pusieron todas las monedas juntas, al peso, por periodos, así, por ejemplo, separaron los dracmas griegos de los denarios romanos, pero dentro de lo romano, ni separaron sextercios de denarios , ni a Constantino de Diocleciano. También había monedas árabes, o de Gengis Kan, y aunque ellos tuvieran prisa, nosotros, lo que hacemos lo hacemos bien. Los funcionarios que viajaban en los barcos han vivido este año a cuerpo de rey, mientras el recuento se iba realizando.
Algo se ha olido, y parece que los prorusos se han cabreado un poquito, pero no tienen pruebas. Ni siquiera se ha filtrado alguna imagen de los barcos. Solo hay constancia de los nombres.
Veremos que hace Mariano con las reservas de oro venidas de Odesa. "Gratis total"