Decirme que quien es capaz de darse azotes con el flagelo es capaz de exigir a los demás que hagan lo mismo, o incluso de dar él mismo los latigazos en caso de negativa, es de gente exigente.
Esta gente exi, cree que si ellos se comen un caramelo, todo el mundo puede tomarlo, caramelo, botifarra o nube de algodón. Hasta ahí, no hay grandes problemas, pero luego viene la auténtica realidad de la gente exi; cuando sus exigencias son tus sacrificios en aras de....... sus propios beneficios.
Los exi, tengan dinero o no, no importa:
la educación recibida + las experiencias ejecutadas + los resultados obtenidos
conforman un cuadro bastante patológico, cerrado y tiránico revestido de salud costumbrista, con puertas pintadas en la pared de hormigón y un cartel de demócrata en la entrada.
Patología fácil de descubrir con los ojos abiertos, en personas como por ejemplo, su majestad, el rey de las Españas, ahora ya, en singular, minúscula y con equis, expaña.
Dicen que lo puso Franco, aquel que tras cuarenta años de dictador no le encontraron depósitos en ninguna cuenta de bancos ni en el extranjero, ni en en los foráneos, ni en los indígenas. Pero habiendo casado a la hija con un marqués, y teniendo el entierro por sufragio popular, tampoco pareció necesitar más.
Otra cosa fueron los que luego vinieron, el Gonzalez Marquez paso de pelao como una rata, a una de las fortunas más grandes del mundo en tan solo 14 o 15 años en el poder de Expaña, a la sombra del rey. El Rey. Al rey le dejó Franco camino y faena, una mano mirando a la otra, pero el rey buscó dinero y money. Primero pidiendo a to quisque, claro, con el aval de Expaña, y luego es fácil deducir: si tu me das, yo te doy, y también le damos a aquel y al otro, que ya haremos para que también nos den.
Y fomentaron la gente exi, que nunca exigió cuentas al rey. Pero si a sus propias rodillas, tobillos, muñecas. Muñecas que nunca protestan.
Y ahora el rey nos exige sacrificios, oficio sagrado, para que su ritmo de beneficios no decaiga y pueda seguir engordando a costa de Expaña.
Los políticos (¿tú eres tonto o eres tonto?) tienen brecha abierta para seguir pidiendo oficios sagrados dentro del sistema laico.
Y colará, tienen cedazos a medida de cada cuál. Colaron las torres gemelas, que eran de las más grandes, colaron los trenes de Madrid, autobuses en Londres, bombardeos indiscriminados en Libia, todo cuela, porque la gente exi ha hecho el mundo a su semejanza, no gobierna “haz el amor y no la guerra” gobierna el “haz la guerra que el amor no existe”.
Pero sí existe. Existe en la no exigencia. En la motivación. El amor motiva y no exige, consigue todas las cosas sin exigir, que es usar la fuerza.
De cómo volvió la Forma al Olimpo es una historia incesante.
La tendremos pronto a disposición.
saludos