Cuando las palomas de la paz caen
se nos acaba la esperanza
y viene en nuestra ayuda la mano de Dios.
Seas Juan o tu propio hermano
te quedan más monumentos
pinturas y garabatos
que la izquierda no podrá borrar.
Cuanto odio de los antiodio
cuando te borraron el mural
Cuán sabio Dios cuando en un temporal
te tumbó las palomas
y solo dejó su mano,
la mano de Dios.
La edad hizo que dejaras a tantos en el camino,
al indio Barreto,
al sindios de tu haragán,
a los amores que caducaban
sin tener fecha de caducidad:
con vítores o con vituperios allí estarán
cuando traspases la puerta
con válvula antiretorno
que no sabemos hackear.
Te escribo siendo ignorante
de tu vida o de mi muerte
Te escribo porque presumo
de ser artista sin humos,
in mayúsculas iniciales
y sin rimas adicional es.
Ni son errores los espacios,
ni otros recursos lingüísticos
a mi me asombra tu mano,
en la rotonda o en Huerto Sogueros,
Tu mano de Dios,
tu
mano
de
Dios.

Escribes porque eres un poeta, no hacen falta rimas, hace falta inspiración como tú la tienes, Rafa. Y eres artista, plasmando y traspasando emociones.
ResponderEliminarQue no se acabe la esperanza, y que se acabe el odio.
Besos.