Gracias por tanto sacrificio
por tantas noches
en las que pasaste frío
para que yo durmiera calentito
gracias por el cálido nido
y gracias por dejarme volar
hacia mis propios caminos.
Perdón por no haber estado en algunos momentos
por culpa de los requerimientos vanidosos del mundo
y por excusas bananeras
pero muchas otras veces sí que estuve
brindemos por ellas.
El final ha sido dulce
como postre tras paella
con vino y agua de la Sierra
con el compartir en la mesa redonda
palabras y sueños
las flores de los esfuerzos
las raíces de los ancestros.
Buen viaje, y gracias por el ejemplo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario