sábado, 8 de junio de 2013

marca spain

El 84 de 1900.
Ahora me barrunto eso de los códigos y de las pruebas fabianas. Orwell escribió "Homenaje a Cataluña", después de estar con fusil al hombro luchando contra las tropas franquistas, (que no se en aquel momento como se llamaban a sí mismas) y se fue porque en su frente había más miedo a los tiros por la espalda que a los del contrincante. Luego nos dejaría su legado de "1984" y hemos de empezar a comprender, que cuando se instauran los códigos de barras de barras para productos es para poder MANEJARLOS mejor, El "producto" España, tiene código "84".

El 84 de 1900, banco de pruebas. BANCO, plata-forma y soporte para, cual Arquímedes moderno, tener un punto de apoyo y con él, capacidad para mover al mundo.
Libros o lechugas, todo es consumo.
El mismo país es un producto, que produce desahuciados o indignados, mentes brillantes o zombis, mujeres guapas, o falsas traicioneras. O todo junto y revuelto, pero con su correspondiente código de barras. Esto permite

  • Agilidad en etiquetar precios pues no es necesario hacerlo sobre el artículo sino simplemente en el lineal.
  • Rápido control del stock de mercancías.
  • Estadísticas comerciales. El código de barras permite conocer las referencias vendidas en cada momento pudiendo extraer conclusiones de mercadotecnia.
  • El consumidor obtiene una relación de artículos en el ticket de compra lo que permite su comprobación y eventual reclamación.
  • Se imprime a bajos costos.
  • Posee porcentajes muy bajos de error.
  • Permite capturar rápidamente los datos.
  • Los equipos de lectura e impresión de código de barras son flexibles y fáciles de conectar e instalar.
  • Permite automatizar el registro y seguimiento de los productos.
La información se procesa y almacena con base en un sistema digital binario donde todo se resume a sucesiones de unos y ceros. O en otras palabras, Matrix.

Paulistas, por ejemplo del año 2011
/isbn/isbn_9788461553.ai
Y "Por tierras verticales" del 2012
/isbn/isbn_8494008207.ai


Se puede apreciar que en el 2012, ya  aparece el número 84 como  identificador de país en el ISBN sin la separación fantasma del 666.



Somos mercancía????
pues que me pongan el sello.


Así se evitarían robos borreguiles y las multas podrían facturarse ipso facto. Los robots tendrían el trabajo más fácil y la conciencia humana, estaría más en su salsa o rumba.




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