jueves, 24 de noviembre de 2011

beso

Es más
tu beso
que todos los besos,
más dulce
más grande
más fiero.
Cuando sea pasado
en el recuerdo-sueño
seguirá en los labios
a un solo dedo
del futuro-instante
para vivir por delante
de fantasías y hechos.
Ahora es sabroso,
cereza en rama viva
a metro y medio del suelo
siempre meta vertical
en el horizonte de luz.

beso

Es más
tu beso
que todos los besos,
más dulce
más grande
más fiero.
Cuando sea pasado
en el recuerdo-sueño
seguirá en los labios
a un solo dedo
del futuro-instante
para vivir por delante
de fantasías y hechos.
Ahora es sabroso,
cereza en rama viva
a metro y medio del suelo
siempre meta vertical
en el horizonte de luz.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

con el en de

Con todo el calor y ternura
el tambor de luz estalla tu mirada
en un mar que se desborda
de ríos fluyendo al cielo.

    Lo ven hasta los ciegos
el cariño que nos brota
que nace en las neuronas
conectando el universo.
    En el alarbrazo sincero
de amor que solo flota
en la toroide ignota
donde la flor es beso.
   Diafragma muscular
de óptica apertura
o barrera de gestar.
    Ambigua fortuna
de sexo en el par,
visión y despertar.

con el en de

Con todo el calor y ternura
el tambor de luz estalla tu mirada
en un mar que se desborda
de ríos fluyendo al cielo.

    Lo ven hasta los ciegos
el cariño que nos brota
que nace en las neuronas
conectando el universo.
    En el alarbrazo sincero
de amor que solo flota
en la toroide ignota
donde la flor es beso.
   Diafragma muscular
de óptica apertura
o barrera de gestar.
    Ambigua fortuna
de sexo en el par,
visión y despertar.

domingo, 20 de noviembre de 2011

profesiones, y tonterías

abogado.- mentir
ladrón.- robar.
político.- mentir y robar.
militar.- obedecer y matar
barrendero.- barrer.
costurera.- coser.
cantamañanas.- cantar por las mañanas.
lloratardes.- cantar por las mañanas.
político.-  robar y mentir.
juez.- aceptar la mentira como hecho.
político.- enchufar, mentir y robar.
circunstanciero.- poner cara de circunstancias.
yo.- yo.
sombrerero.- hacer sombreros.
papa.-  llevar tiara
rector.-  llevar birrete.
policero.- llevar gorra
De las tiaras papales
a los birretes rectores,
doctores honores causa,
esquilones en el corral.
De profesión, borrego,
los derechos, votar
a mentirosos y ladrones
de sonoros esquilones
y dormir sin despertar.
Para soñar quiero dormir
con un mundo sin impuestos,
con gobiernos sin caid,
pero hay gavilanes y palomas,
la única opción es soñar en tí.
En tus ojos, labios, pechos,
en ombligo, y flor de lis,
lo que reparta el mundo
nada importa, ser feliz
es despertar a tu lado.






profesiones, y tonterías

abogado.- mentir
ladrón.- robar.
político.- mentir y robar.
militar.- obedecer y matar
barrendero.- barrer.
costurera.- coser.
cantamañanas.- cantar por las mañanas.
lloratardes.- cantar por las mañanas.
político.-  robar y mentir.
juez.- aceptar la mentira como hecho.
político.- enchufar, mentir y robar.
circunstanciero.- poner cara de circunstancias.
yo.- yo.
sombrerero.- hacer sombreros.
papa.-  llevar tiara
rector.-  llevar birrete.
policero.- llevar gorra
De las tiaras papales
a los birretes rectores,
doctores honores causa,
esquilones en el corral.
De profesión, borrego,
los derechos, votar
a mentirosos y ladrones
de sonoros esquilones
y dormir sin despertar.
Para soñar quiero dormir
con un mundo sin impuestos,
con gobiernos sin caid,
pero hay gavilanes y palomas,
la única opción es soñar en tí.
En tus ojos, labios, pechos,
en ombligo, y flor de lis,
lo que reparta el mundo
nada importa, ser feliz
es despertar a tu lado.






sábado, 19 de noviembre de 2011

leon@s del desierto

En los años 40, los libios vivían en Libia, hacinados en campos de concentración. Unos pocos valientes conformaban la resistencia. Si eran capturados, eran colgados sin juicio necesario. Desde las paupérrimas y deplorables tiendas de campaña dentro de las alambradas, algunas mujeres libias ayudaban a la resistencia racionando sus raciones para poder compartir la comida con los que en el desierto batallaban. Cuando eran descubiertas, eran colgadas sin necesidad de juicio. Algunas de ellas tenían niños de pecho en sus brazos, que pasaban a mamar de otras tetas, igual de valientes, resistentes, victoriosas.
Algunos de aquellos bebés se convirtieron en hombres y gozaron, tras su revolución y expulsión de los fascistas de muchos años de vida dichosa. Hoy aprietan sus dientes, los que los tienen, o sus encias, los que no los tienen, mientras agradecen a Dios el morir luchando contra los enemigos hijos que colgaron a sus madres.
A la alegría de ser hijos de madres valientes, le suman ahora el ser abuelos de nietos que tienen el inabarcable título de llamarse libios.

Cuelgan de la soga de la memoria,
los inertes cuerpos de las mujeres libias
para hacer de catapulta
a niños recién nacidos.
a hombres recién despiertos.
Cuando patalean sus pies pequeños
oigo las campanas al viento
que transforman los lamentos
en gritos libertarios
de la esclava humanidad.
Allá va pues, mi arritmico palpitar
aprovechando su abaniqueo
para en el cielo sembrar.
¡qué ruines somos
con la cabeza gacha
sobre el pesebre!
¡Qué grandes, mirando al cielo!
Alzaban sus cabezas
aquellas mujeres libias
dentro del capuchón infame
con las manos en la espalda
y un rictus de amor fiero
de sus labios a sus ojos.

Las cadenas de televisiones
enjaulan el pensamiento humano
en serviles obediencias.
Son visiones de lejos,
las cadenas de basura y mierda,
de odios reciclados,
retroalimentados
en continuas revisiones
del ojo que todo lo ve
en lo alto de babilónica torre,
donde perros a caídos comen,
a descuidados, desesperados, suicidas.

Ya han encontrado
los amos
donde vivían
los hombres valientes,
desnudos en el aire,
diezmados,
erguida la frente,
nadie se rinde.

leon@s del desierto

En los años 40, los libios vivían en Libia, hacinados en campos de concentración. Unos pocos valientes conformaban la resistencia. Si eran capturados, eran colgados sin juicio necesario. Desde las paupérrimas y deplorables tiendas de campaña dentro de las alambradas, algunas mujeres libias ayudaban a la resistencia racionando sus raciones para poder compartir la comida con los que en el desierto batallaban. Cuando eran descubiertas, eran colgadas sin necesidad de juicio. Algunas de ellas tenían niños de pecho en sus brazos, que pasaban a mamar de otras tetas, igual de valientes, resistentes, victoriosas.
Algunos de aquellos bebés se convirtieron en hombres y gozaron, tras su revolución y expulsión de los fascistas de muchos años de vida dichosa. Hoy aprietan sus dientes, los que los tienen, o sus encias, los que no los tienen, mientras agradecen a Dios el morir luchando contra los enemigos hijos que colgaron a sus madres.
A la alegría de ser hijos de madres valientes, le suman ahora el ser abuelos de nietos que tienen el inabarcable título de llamarse libios.

Cuelgan de la soga de la memoria,
los inertes cuerpos de las mujeres libias
para hacer de catapulta
a niños recién nacidos.
a hombres recién despiertos.
Cuando patalean sus pies pequeños
oigo las campanas al viento
que transforman los lamentos
en gritos libertarios
de la esclava humanidad.
Allá va pues, mi arritmico palpitar
aprovechando su abaniqueo
para en el cielo sembrar.
¡qué ruines somos
con la cabeza gacha
sobre el pesebre!
¡Qué grandes, mirando al cielo!
Alzaban sus cabezas
aquellas mujeres libias
dentro del capuchón infame
con las manos en la espalda
y un rictus de amor fiero
de sus labios a sus ojos.

Las cadenas de televisiones
enjaulan el pensamiento humano
en serviles obediencias.
Son visiones de lejos,
las cadenas de basura y mierda,
de odios reciclados,
retroalimentados
en continuas revisiones
del ojo que todo lo ve
en lo alto de babilónica torre,
donde perros a caídos comen,
a descuidados, desesperados, suicidas.

Ya han encontrado
los amos
donde vivían
los hombres valientes,
desnudos en el aire,
diezmados,
erguida la frente,
nadie se rinde.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Libia Resirte

A los del ensueño en libertad,
no nos gustan las vallas
de ningún sucio corral,
ni las tierras pateadas
hasta que la hierba no crece,
dando vueltas al pesebre,
donde no hay ni frío, ni hambre,
pero los ruidos de los esclavos,
sus pataletas y enfados,
son  ingrata vecindad.
Preferimos el campo en soledad,
la hierba fresca del rocío,
la compañía de los pocos,
y si hay vallas, que estén lejos,
que pintar las alambradas
con banderas de colores
es engaño para pobres,
que toman a Dios
en ruedas de molino,
y son incapaces de verlo
en los ojos del vecino.
Esta sociedad de dormidos,
que justifica el expolio
de los corrales ajenos
y la muerte de sus moradores
mirando hacia otra parte,
no merece seguir viviendo.
No lo merece, no,
El verichip viene ya,
vienen los terminators:
les molesta a los pastores
las heridas infectadas
de las orejas etiquetadas
en las ovejas de colores.
No les preocupa el ganado,
les desvela lo perdido.

Libia Resirte

A los del ensueño en libertad,
no nos gustan las vallas
de ningún sucio corral,
ni las tierras pateadas
hasta que la hierba no crece,
dando vueltas al pesebre,
donde no hay ni frío, ni hambre,
pero los ruidos de los esclavos,
sus pataletas y enfados,
son  ingrata vecindad.
Preferimos el campo en soledad,
la hierba fresca del rocío,
la compañía de los pocos,
y si hay vallas, que estén lejos,
que pintar las alambradas
con banderas de colores
es engaño para pobres,
que toman a Dios
en ruedas de molino,
y son incapaces de verlo
en los ojos del vecino.
Esta sociedad de dormidos,
que justifica el expolio
de los corrales ajenos
y la muerte de sus moradores
mirando hacia otra parte,
no merece seguir viviendo.
No lo merece, no,
El verichip viene ya,
vienen los terminators:
les molesta a los pastores
las heridas infectadas
de las orejas etiquetadas
en las ovejas de colores.
No les preocupa el ganado,
les desvela lo perdido.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

abrir los brazos

Cuando en la dicha
de abrazar la almohada,
hay una conexión
entre distintas camas
siendo todo amor
en una Tierra de Entonces
donde el deseo que existe
solo puede bajar del cielo
extendiendo sus raíces
como la lluvia de las nubes
o el sistema nervioso
hasta el último pelo.
No existe más el dormir
si no es para soñar.
Lo que se abraza en esta Tierra
abrazado queda en el más allá.
Esta Tierra es vertical
todo fluye y se mueve
todo es, todo está.
Aquí, en el minuto menos,
todos los minutos son más,
Cuando aquí puse el pie,
puse la huella sobre la huella,
para buscar a Safo,
al poema perdido de Julia,
al de toda  la humanidad.
Con la luz en los ojos
comienza el despertar.


abrir los brazos

Cuando en la dicha
de abrazar la almohada,
hay una conexión
entre distintas camas
siendo todo amor
en una Tierra de Entonces
donde el deseo que existe
solo puede bajar del cielo
extendiendo sus raíces
como la lluvia de las nubes
o el sistema nervioso
hasta el último pelo.
No existe más el dormir
si no es para soñar.
Lo que se abraza en esta Tierra
abrazado queda en el más allá.
Esta Tierra es vertical
todo fluye y se mueve
todo es, todo está.
Aquí, en el minuto menos,
todos los minutos son más,
Cuando aquí puse el pie,
puse la huella sobre la huella,
para buscar a Safo,
al poema perdido de Julia,
al de toda  la humanidad.
Con la luz en los ojos
comienza el despertar.


lunes, 14 de noviembre de 2011

nubes y telegramas


El cielo gris
en un borrón
imposible de leer.
Humedecido el papel,
corrida la tinta,
las nubes abrazando las montañas
y tu dentro , sobre, y sin prisa.
El lagrimal inundado,
no corras más
que ya has llegado.