Que no me digas tonto
porque voy a ver el futbol
con el frío y los calores
a pagar de mi bolsillo
mis euros contadores
para ver en calzoncillos
millonarios divertirse.
Que no me digas que ciego,
sin rebelión me hago masa,
manipulable borrego
y otras zarandajas.
Que no me digas, que ya sé,
que se calle, cállese usted!
El soma de los antiguos
el futbol de los modernos,
a mi me deja villano
y a él lo hace marqués.
Mis aplausos necesitan
y yo me digo ¿por qué?
porque soy muy importante,
un bulto sentado o de pie
llena grada y llena tele.
Porque me proyecto en un juego
en donde nunca participo
y allá van mis miedos
rodando por los suelos
ante patadas de pies ajenos.



