El gran fornicador!
larga es la descendencia de Zeus.
Siempre está en medio de todo,
parece el jueves, de Iupiter celeste.
Siempre entre diosas y mujeres,
con afeites y disfraces,
que ahora me convierto en toro
y te secuestro y te amo,
que ahora en lluvia de oro
sobre tu vientre impoluto,
Un Heracles por aquí,
un Sarpedón por allá,
dejando la simiente solo,
y celoso, muy celoso,
que perdona a Aristófanes
que lo derroque del cielo,
pero no consiente un abrazo
de Ixión a su adorada esposa.
Nubes, nubes, nubes
para el lanzador de rayos,
el gigante gaseoso y protector.
Nadie quiere ser Ganímedes,
ser inmortal es algo mejor.

El carroñero oscuro, el que piensa con anticipación y el libertador (de derecha a izquierda)